Señor Detalle
Antes de que nadie oyera hablar de GRAFFITIS y poco antes de empezar a andar, ya pintarrajeo sobre toda superficie que se me pone por delante: arena, serrín, mármol, skai, sillones, espejos, suelos, paredes y puertas. Ante tal irrefrenable afán, mi paciente padre me pasa varios cuadernos de pedidos de la empresa de la que es representante y distribuidor oficial: BISCOTES RECONDO. En pocos días, los lleno de superhéroes y otros personajes inventados por mí. Cuando aparece la pantalla del recién adquirido televisor 24” de GENERAL ELÉCTRICA ESPAÑOLA, finamente decorada con un Super Pumby, que según mi madre no quedó nada mal, mi padre pide una remesa extra de cuadernos antes de que la cosa pase a mayores. Mi padre era un excelente vendedor y muy considerado en la empresa. Años después reconoció ante su hijo que en algo había influido ser el distribuidor que más consumo de cuadernos de pedidos hacía.
Prepúber, paso a ser nombrado en mi pandilla “pico de oro” oficial por ser el más deshinbido verbalmente a la hora de entrarle a las chicas y mediar ante la autoridad cuando se trataba de librar de la última gamberrada. Por esa época y mucho antes de que nadie supiera lo que era un Fanzine, me encierro con la pandilla en casa y nos ponemos a escribir y dibujar tebeos. Hice dos, Patán el Magnífico, una ingenua parodia de Tarzán de corte humorístico y El Hombre Sombra, del género superheróico. Curiosamente aquí y a pesar de la bisoñez, ya se asientan las bases los dos caminos que alternaré en mi obra: el humor y el drama. En la primera tienda de fotocopias abierta en Logroño y que pertenecía al tío de unos de los amigos, conseguimos “editar” varios ejemplares que distribuidos en clase constituyen un éxito de ventas, hasta que el hermano Lorenzo “Cabezacubo” nos descubre y prohíbe la distribución de más ejemplares.
En la adolescencia tomo una seria decisión y la hago pública, voy a ser escritor y dibujante de cómics. Salvo a mi idolatrada madre, que era una gran lectora y escritora aficionada, al resto de la familia, mi declaración les parece tan digna de ser tomada en serio como si hubiera dicho que quería ser domador de avestruces. El nulo eco y las chanzas que provoco entre mis allegados, en vez de desanimarme, me sirve de revulsivo, y me hace consciente de que si quiero que mi vocación no se quede en agua de borrajas sólo me queda una alternativa: escribir y dibujar como un poseso. Al mismo tiempo que estudio, dibujo tebeos; mientras me hago un toro cargando y descargando camiones enteros de BISCOTES RECONDO, imagino tebeos; En las piscinas Adarraga, adquiero cierto status haciendo dibujos de amigas en bikini y en la mili dibujo historietas antibélicas.
Acabada la mili, me dejo crecer barba y melena, me hago hippy, le hago entrega a mi padre del Título de Maestro Delineante de la Construcción y me largo a Barcelona con una carpeta llena de dibujos. Mi padre, convencido de que su hijo no tiene remedio y acabará mendigando o colgado en alguna comuna, en vez de darse a la bebida para olvidar, revive una enterrada pasión juvenil, el billar, y en poco tiempo gana varios campeonatos regionales con una media de 20 carambolas seguidas. En Barcelona, Toni Garcés, autor de historietas sin palabras pero llenas de sugerencias y segundas lecturas, me invita a publicar en el prozine del que es mentor y diseñador: ZERO. Conozco a Miguelanxo Prado, Daspastoras, Eduard Bosch, Ricard Castells, Gras, Mike Ratera, Kaffa, Pascual Ferry, José Mª Beroy, Toni Guiral y un sinfín de dibujantes y guionistas más.
Por primera vez siento que no soy un bicho raro. Muy al contrario, veo que todos comparten una misma lucha: Escribir y dibujar tebeos no tiene por qué ser una actividad únicamente dirigida al público infantil o a mentes adultas infantilizadas. Sin ser consciente de ello soy partícipe de una aguerrida vanguardia de autores que tensan los límites del medio con historietas que incitan al lector a poner en juego lo mejor de su inteligencia. Casi nada. Tras varios intentos consigo que Josep Toutain me abra las puertas de la revista que por entonces, es la niña de mis ojos, COMIX INTERNACIONAL. Dibujo y escribo junto a autores de la talla de Will Eisner, Moebius, Alberto Breccia, Howard Chaykin u Horacio Altuna. Publico también en las revistas, 1984, CAIRO, y CIMOC, donde verán la luz LOCO y EL GULÍPAGO y las series UN HOMBRE y CIENCIA AFICCIÓN. Un poco cansado de tanto dramatismo y seriedad, doy rienda suelta a la otra faceta que siempre me ha acompañado: el humor. La revista MÁS MADERA y personajes como LULA y JULITO PRINGAO con guiones de Alfons López, Yexus o Sanchez Abulí me mantendrán con la sonrisa en los labios en la mesa de dibujo y fuera de ella. También la revista EL JUEVES acogerá mis afanes satíricos, alumbrando series como URBE, con guión de Toni Guiral o PEPITO SOLIDARIO, con guiones de César Galiano.
Descubro que compartir mi experiencia con los demás me hace mejor persona y en mis pocos ratos libres comienzo una intensa actividad docente, impartiendo Cursos y Talleres de Dibujo, Narrativa, e Ilustración, que me llevan a lugares tan éxoticos como la Facultad de Bellas Artes de Sta. Cruz de Tenerife, l’Ecole de Beaux Arts de Tetouan en Marruecos, la Escola Joso de Barcelona, o la Universidad Popular de La Rioja.
Actualmente comparto mi trabajo como ilustrador con el de guionista y dibujante de cómic mientras sueño con que me reclamen de Shangai, o Hongkong para impartir Talleres y realizar uno de mis muchos sueños todavía no cumplidos: llenar la Muralla China de Viñetas.
ficha técnica

Soy incapaz de dejar el café
Mi grupo de música es Talking Heads
No puedo vivir sin buenos cómics y buena música.
No soporto la cantidad de canales basura que ha traído la TDT
Mi comida favorita es la paella de marisco
Mi escritor favorito es Italo Calvino
© Cangrejo Rojo
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